La verdad de la música popular bailable es una sola: su cubanía

Alain Valdés Sierra

Con apenas una año de creada la orquesta El Niño y La Verdad se ha insertado con fuerza entre de las agrupaciones de punta de la música popular bailable. Continuadores de la línea trazada por Los Van Van, La Revé, El Trabuco y otras, defiendan a capa y espada la creencia de que el género esta llamado a ocupar un lugar cimero dentro de la cultura cubana y desde su surgimiento han  seguido una línea consecuente con esta máxima. Seguidores confesos de Alexander Abreu y Habana D´ Primera, Emilio Frías “El Niño”, cantante y director, y Pachi Naranjo hijo, director musical, conversaron con Granma acerca de del trabajo realizado en tan poco tiempo, pero que aseguran “ha sido muy exitoso” y se ha visto coronado con la producción de su primer material discográfico, que en breve estará listo para entrar en circulación.

Alcanzaron el éxito con La Revé, ¿por qué la necesidad de crear una nueva orquesta?

El Niño: En la música popular cubana casi todos los cantantes tiene dos sueños: cantar en Los Van Van, la orquesta más importante del país, y tener su propia agrupación. Sin  embargo de pequeño siempre acaricié la idea de cantar con La Revé y tuve la oportunidad de con 20 años de entrar a El Charangón del maestro Elito Revé con un papel protagónico como cantante. Con ellos pegué el tema Agua para Yemayá, que consagró definitivamente mi carrera dentro de la orquesta.

De esa etapa surgió mi amistad con Pachi Naranjo hijo, que llevaba unos siete años en La Revé. Creamos un fuerte empatía personal y musical, que nos sirvió mucho para definir lo que a la postre queríamos hacer con nuestras carreras. Empezamos a hacer varias cosas juntos, crear algunos temas y buscarle variaciones a otros, de eso, por ejemplo, salió el Jala Jala, otro éxito de La Revé de la autoría de los hermanos Christian y Rey Alonso, pero cuyo sonido final salió gracias a los arreglos de Pachi y míos.

Empezamos a figurarnos cuantas cosas podríamos hacer juntos desde el punto de vista musical, Pachi tiene mucha frescura para componer y orquestar, y ha sabido tomar los más importantes elementos de todos los géneros de la música popular bailable para emplearlos con ese fin.  Pensamos trabajar una línea diferente al changüí de la Revé, siempre respetando sus códigos esenciales, y nos propusimos grabar un disco nuestro, sin abandonar a El Charangón, y de esa aventura salieron las canciones  Ese soy yo, La mata y Seguir viviendo.

En una gira de La Revé por Europa le pasamos la música a varios DJ y vimos que fue muy bien recibida, ese fue el pie para decidirnos a crear una nueva agrupación y poder dar cuerpo a todas aquellas ideas. Nos fuimos de la orquesta a principios de abril de 2013 y poco más de dos meses después, el 27 de junio, fue el primer concierto de El Niño y La Verdad.

Entre las tantas agrupaciones que defienden el género en el país, ¿cuál es el sello que distingue a La Verdad?

El Niño: Nuestro sonido parte en gran medida a las concepciones musicales de Pachi. En un inicio queríamos poner una línea de tres trombones, que aportan una sonoridad muy fuerte pero eso nos chocaba con la idea de lograr un timbre propio porque no queríamos recordarle a la gente el sonido de La Revé. Finalmente Pachi decide dejar dos trombones y dos trompetas, a lo que se suma la inclusión de la guitarra, que es uno de los elementos que más distingue  a la orquesta. Ahí entra Dayron Ortega, que es guitarrista del Cabildo del Son de Pancho Amat, y que con el rayado característico de la guitarra en el son ayuda mucho a definir el sonido que distingue a La Verdad.

Pachi: a la hora de hacer los arreglos de cada uno de los temas Dayron y yo estamos muy pendientes de la sonoridad en cada instante, que no se parezca a nada hecho anteriormente. En momentos hemos borrado materiales casi terminados por considerar que se parece mucho a la línea de trabajo de determinada agrupación. Todo esto pesa muchísimo en nuestro afán de lograr una sonoridad bien nuestra, que arranca a partir de la voz de Emilio y el trabajo propio de cada uno de los excepcionales músicos de La Verdad. Este es uno de los principales retos que tenemos, lograr un sello propio es muy difícil porque en Cuba hay muchas orquestas de tremenda calidad.

¿Por qué El Niño y La Verdad?

El Niño: El nombre es puramente fortuito. Surgió porque nos dimos cuenta que en el extranjero muchas veces nos enfrentamos a públicos que muy poco o nada conocen de nuestra cultura pero sin embargo tararean La Guantanamera o el Chan Chan, y vimos eso como un marca que nos identifica: nuestra música.

De ahí lo de La Verdad, porque la música cubana es una especie de carta de presentación que no da cabida a más de una lectura, es una especie de verdad universal. Es nuestra certeza, no la de El Niño u otro músico, es la verdad de todo un país que nosotros representamos desde la música popular. La de Juan Formell, José Luís Cortés,  Manolito Simonet, César “Pupy” Pedroso, y Alexander Abreu, pero también la de Miguelito Cuní, Carlos Embale, y Benny Moré, ese es el camino que nos hemos propuesto seguir.

¿Crees que es un buen momento para llevar a delante una orquesta como La Verdad?

El Niño: Indiscutiblemente  la música popular bailable ha perdido espacio dentro de Cuba, y creo que se debe trabajar mucho para que recobre su fuerza y el lugar que merece dentro de la cultura nacional. A pesar de la crisis mundial nuestra música se conoce bastante en el extranjero y hay países que son verdaderas plazas fuertes en ese sentido, como por ejemplo Perú, México, Japón y varias naciones europeas; entonces como en nuestra propia tierra carecemos de los espacios y la promoción necesaria. Está claro que son muchos los factores que conspiran, pero lo principal: las orquestas y el público conocedor, están.

No todo lo vemos con pesimismo, de un tiempo acá la situación ha mejorado, las agrupaciones han ganado mayor protagonismo, pero aún queda mucho por hacer. A titulo personal, y muchos coinciden conmigo, creo que en esto ha tenido mucho que ver el trabajo desarrollado por Habana D´Primera. Con Alexander Abreu al timón se han convertido en un verdadero fenómeno para la música popular bailable. De cierta manera volvieron a centrar la atención en lo que hacemos y se han convertido, al menos para nosotros, en una especia de patrón a seguir. Creo que este es un buen momento para el género, está pasando por un proceso en el que nos estamos redescubriendo todos, músicos y bailadores; y en el exterior crece el interés por nuestro trabajo.

Pachi: En apenas un año de trabajo lo logrado por El Niño y La Verdad sobrepasó nuestras expectativas. Teníamos metas muy altas cuando surgimos, pero nunca pensamos  que en tan poco tiempo tendríamos estos resultados. Ha sido toda una sorpresa ver la respuesta de la gente dentro y fuera de Cuba, nuestra página de Facebook ha recibido miles de visitas al igual que nuestro YouTube.

¿De qué va el primer disco de El Niño y La Verdad?

El Niño: El CD está en la fase de masterización y mezcla, pero todavía no tenemos un nombre definido. La placa presenta diez temas que hacen un recorrido por varios géneros de la música popular bailable, entre ellos un bolero con arreglos del maestro Emilio Vega y la participación del laúd de ese fuera de serie que es Barbarito Torres. También tiene una canción con arreglos de Manolito Simonet y otros invitados que participaron en las orquestaciones y como instrumentistas.

La lista de títulos está formada por los temas Ese soy yo, La verdad, La mata, Seguir viviendo, Dime cuánto, Piénsalo, Loco pero te amo, Yo si camino La Habana, Verdad amarga y Mi música. Es una propuesta bien cubana que persigue rescatar el buen gusto por la música popular y la aceptación del bailador, que es a quien esta dirigido nuestro trabajo.

Pensamos constantemente en el bailador, que pueda disfrutar de una cadencia que no tiene por que ser agresiva, aunque pueda ir a por más en determinado momento. Otro elemento importante que entra aquí es la rigurosidad con los textos, somos muy cuidadosos en ese sentido y es un compromiso que tenemos con nuestros seguidores: en una canción de El Niño y La Verdad nunca encontrarán textos groseros, chabacanos y mucho menos obscenos.

Pachi: los productores del disco somos Dayron Ortega y yo, y tenemos muchas expectativas con esta placa, ya varios de los temas están en la calle y a la gente les han gustado. Arrancamos con Ese soy yo, que sonó bastante en la radio y el próximo paso fue el audiovisual, el video clip de Dime cuánto, que creo que ha marcado el despegue de la orquesta.

Pero lo que más nos importa desde el punto de vista promocional es que la gente nos escuche, que vaya a nuestros conciertos. Quisiéramos hacer una gira por toda Cuba, para que de verdad se conozca nuestro trabajo, porque en las provincias que hemos visitado hemos tenido muy buena aceptación. También tenemos pactadas una serie de presentaciones dentro y fuera de Cuba, además de nuestro espacio fijo cada viernes en la noche en la Casa de la Música de Miramar.